Fundamentos de la terapia cognitivo-conductual

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¿Alguna vez te has preguntado cómo tu entorno influye en tus pensamientos y acciones? O, ¿Cómo tus decisiones pueden cambiar tu entorno? Para entender mejor esta interacción, vamos a explorar el Modelo Dialéctico Relacional Sujeto-Contexto, una teoría en psicología que nos ayuda a comprender la relación entre nosotros (sujeto o persona) y nuestro entorno (el contexto).

Modelo Dialéctico relacional Sujeto-Contexto

Imagina que estás en un baile. No solo tus movimientos afectan a tus compañeros de baile, sino que también te adaptas a ellos y a la música que suena. El Modelo Dialéctico Relacional Sujeto-Contexto funciona de manera similar: nosotros y nuestro entorno estamos en un constante “baile” de influencia mutua.

Las variables que vamos a analizar son las variables contextuales:

  • Contexto físico: contexto físico donde vive la persona, no es igual vivir en Suecia o en España ¿verdad? El clima, la cultural, las costumbres, impactan en la persona.
  • Sociocultural: son las tradiciones, costumbres, moral, valores de una sociedad en particular.

También nos vamos a centrar en la persona considerando las siguientes dimensiones:

  • Fisiológica: lo que sucede en nuestro cuerpo afecta a nuestro estado de ánimo.
  • Cognitiva: analizamos todo lo que tiene que ver con el pensamiento: pensamientos automáticos, creencias intermedias, creencias centrales, creencias irracionales.
  • Afectiva: nos referimos al autoconcepto, autoimagen, autoevaluación, autoeficacia y autoestima.
  • Emoción: ciclo de pensamiento, emoción y acción, analizando las emociones básicas: ira, miedo, alegría y tristeza y las relacionadas con estas.
  • Conductual: forma en la que la persona se desenvuelve en el día a día, como se comporta, cómo actúa.

La variable que interactúa entre la persona y el contexto es el afrontamiento o coping, como se enfrenta la persona antes, durante y después de cualquier situación del día a día o que sean desafiantes.

Y todo esto relacionado con el aprendizaje, como la persona aprende de las situaciones a las que se va enfrentando.

Afectiva

¿Qué es la dimensión Afectiva de la persona? Tiene que ver con 5 aspectos.

Autodefinición: una persona identifica, comprende y articula quién es ella misma de manera objetiva.

  • «Soy una mujer de 40 años de cabello marrón y piel clara y estudiante de psicología»

Autoevaluación: es un proceso psicológico a través del cual una persona reflexiona sobre sí misma, sus habilidades, comportamientos, valores y metas. Este proceso implica una introspección consciente para entender mejor sus propias capacidades, limitaciones, emociones y motivaciones.

  • «No estoy vestida adecuadamente para el trabajo»

Autoimagen: imagen que una persona busca proyectar a su entorno, cómo quiero que me vean los demás.

  • «Soy un profesional de tecnología con amplios conocimientos y que aporta mucho valor a su empresa»

Autoeficacia: creencias de una persona sobre sus propias habilidades, destrezas, cualidades para hacer frente a su entorno. Es cuándo la persona piensa «sí puedo hacerlo» o «no puedo hacerlo» y en ocasiones está distorsionado. Concepto desarrollado por Albert Bandura.

  • «Soy muy ágil y puedo saltar esta valla»

Autoestima: resultado global de todo lo anterior, grado de satisfacción de una persona consigo misma basado en el autoconcepto, autoimagen, autoevaluación y autoeficacia. Es la distancia entre el yo real y el yo ideal, cuanto más cerca sea la distancia más alta es el autoestima.

  • «He gestionado proyectos difíciles antes y he tenido éxito. Puedo hacer esto también»

El Afecto o Autovalía es un concepto fundamental en psicología que se refiere a la experiencia de sentimientos o emociones. Es un término que abarca una gama de experiencias emocionales, desde sentimientos positivos como la felicidad y el amor hasta emociones negativas como la tristeza y la ira.

Emocional

La emoción es un fenómeno complejo que implica una respuesta a un estímulo, que puede ser interno o externo, y que se caracteriza por cambios fisiológicos, conductuales y cognitivos. En psicología, las emociones son consideradas como procesos adaptativos fundamentales que influyen en nuestra supervivencia y nuestra interacción con el entorno.

Componentes emocionales

  • Componente Cognitivo: Incluye la evaluación y la interpretación de la situación que provoca la emoción. Esta evaluación determina la calidad y la intensidad de la emoción.
  • Componente Fisiológico: Las emociones están acompañadas de cambios fisiológicos, como alteraciones en la frecuencia cardíaca, la respiración, la sudoración, entre otros. Estos cambios son mediados por el sistema nervioso autónomo.
  • Componente Conductual: Las emociones se manifiestan a través de expresiones faciales, gestos, postura y otros comportamientos. Estas expresiones pueden ser tanto voluntarias como involuntarias.

Tipos de emociones

  • Emociones Básicas: Conceptos como los de Paul Ekman sugieren la existencia de emociones básicas universales, como alegría, tristeza, ira, miedo, sorpresa y asco, que son reconocibles en todas las culturas.
  • Emociones Complejas: Son emociones que involucran una mezcla de emociones básicas y suelen estar más ligadas a la evaluación cognitiva, como la culpa, el orgullo o la envidia.

Funciones de las emociones

  • Adaptación y Supervivencia: Las emociones ayudan a los individuos a responder rápidamente a los estímulos del ambiente, facilitando la supervivencia.
  • Regulación Social: Las emociones juegan un papel importante en las interacciones sociales, ayudando a comunicar estados internos a otros y a entender los estados emocionales de los demás.
  • Toma de Decisiones: Las emociones influyen en la evaluación de situaciones y en la toma de decisiones, aportando información valiosa sobre nuestras preferencias y valores.

Evaluación primaria y secundaria

La evaluación primaria y secundaria son conceptos clave en la Teoría del Estrés y el Afrontamiento propuesta por Richard Lazarus, un psicólogo influyente en el campo de la psicología del estrés. Estos términos se refieren a dos etapas en el proceso de evaluación cognitiva que una persona realiza frente a una situación potencialmente estresante. Etapas:

  1. Evaluación primaria
    • En esta primera etapa, la persona evalúa la significancia del evento o situación. Se pregunta: «¿Qué significa este evento para mí?».
    • El evento puede ser percibido como:
      • Irrelevante: No tiene un impacto significativo en el bienestar de la persona.
      • Benigno-positivo: Tiene un efecto positivo o beneficioso.
      • Estresante: Puede ser dañino, amenazante o un desafío.
    • La percepción de la situación como estresante activa la respuesta de estrés y conduce a la evaluación secundaria.
  2. Evaluación secundaria
    • Una vez que la situación es percibida como estresante en la evaluación primaria, la persona realiza una evaluación secundaria. Aquí, la pregunta clave es: «¿Qué puedo hacer al respecto?».
    • En esta etapa, se evalúan los recursos y opciones disponibles para afrontar la situación. Se consideran tanto los recursos internos (como habilidades, experiencias pasadas, resistencia emocional) como los externos (apoyo social, recursos materiales). Momento de lucha o escape.
    • La evaluación secundaria es un proceso dinámico y puede cambiar con el tiempo a medida que se dispone de nueva información o se desarrollan nuevas estrategias de afrontamiento.

La interacción entre la evaluación primaria y secundaria determina la respuesta emocional y conductual de una persona a una situación estresante.

  • Por ejemplo, si un individuo evalúa una situación como un desafío (evaluación primaria) y cree que tiene los recursos necesarios para enfrentarlo (evaluación secundaria), es probable que experimente emociones como la determinación y adopte estrategias de afrontamiento activas.
  • Por otro lado, si percibe que no tiene los recursos necesarios, puede experimentar emociones como ansiedad o desesperanza y adoptar estrategias de afrontamiento más pasivas o de evitación.

Afrontamiento

El afrontamiento es lo que está en medio de la persona y su entorno o contexto. Es el esfuerzo cognitivo-conductual cambiante que hace la persona para responder a las demandas internas o externas. Afrontamiento no es «enfrentamiento», es más complejo. Se da antes, frente, durante y después de la situación.

Por ejemplo, tengo un examen que realizar:

  • Antes: periodo anterior al examen.
  • Frente: antes de empezar el examen.
  • Durante: cuando estamos realizando el examen.
  • Después: una vez hecho el examen.

Se deben de analizar las formas de pensar, sentir y actuar de la persona en cada uno de esos momentos.

Tipos de afrontamiento

  1. Afrontamiento Centrado en el Problema:
    • Experiencia Personal: Las personas que tienden a utilizar estrategias de afrontamiento centradas en el problema a menudo se sienten más empoderadas y en control de la situación. Están enfocadas en la acción y en la búsqueda de soluciones concretas.
    • Percepción de Control: Este tipo de afrontamiento es más común en situaciones donde la persona percibe que tiene algún grado de control o influencia sobre el evento o circunstancia estresante.
    • Tipos de Personalidad: Individuos con un enfoque proactivo, que prefieren tomar medidas activas para resolver problemas, tienden a favorecer este tipo de estrategias.
    • Efectividad: Es más efectivo en situaciones donde es posible cambiar la situación, como resolver un conflicto interpersonal o gestionar una carga de trabajo pesada.
  2. Afrontamiento Centrado en la Emoción:
    • Experiencia Personal: Las personas que utilizan estrategias centradas en la emoción pueden experimentar un mayor alivio emocional y reducción del estrés, aunque el problema externo en sí mismo puede permanecer sin cambios.
    • Percepción de Control: Este enfoque es más común en situaciones percibidas como fuera del control del individuo, como una enfermedad crónica o la pérdida de un ser querido.
    • Tipos de Personalidad: Las personas que son más reflexivas, emocionalmente centradas, o que tienden a enfocarse en el manejo de sus reacciones emocionales pueden inclinarse hacia estas estrategias.
    • Efectividad: Es efectivo en circunstancias donde el cambio de la situación no es posible, pero es necesario gestionar la respuesta emocional para mantener el bienestar.

En la práctica, muchas personas utilizan una combinación de ambos tipos de estrategias de afrontamiento, adaptándose a las demandas específicas de la situación y a sus propias capacidades y recursos. Por ejemplo, alguien puede buscar activamente resolver un problema en el trabajo (afrontamiento centrado en el problema) mientras utiliza la meditación o el apoyo emocional para manejar el estrés asociado (afrontamiento centrado en la emoción).

Locus de control

El concepto de «locus de control» fue desarrollado por Julian B. Rotter en 1954 y es fundamental en la psicología de la personalidad y en la psicología social. Se refiere a la creencia de una persona sobre la medida en que tiene control sobre los eventos de su vida. Este concepto se divide en dos categorías: locus de control interno y locus de control externo.

  1. Locus de Control Interno:
    • Definición: Las personas con un locus de control interno creen que tienen un alto grado de control sobre sus vidas y sus resultados. Piensan que sus acciones, decisiones y esfuerzos personales influyen de manera significativa en los acontecimientos y experiencias que enfrentan.
    • Comportamientos y Actitudes Asociados:
      • Suelen ser más proactivos en la toma de decisiones y asumen la responsabilidad de sus acciones.
      • Tienden a ser más persistentes en tareas difíciles, creyendo que su esfuerzo influirá en el resultado.
      • A menudo muestran un mayor interés en aprender y mejorar habilidades, ya que creen en la eficacia de su propio desarrollo personal.
      • Pueden mostrar mejores habilidades de afrontamiento en situaciones estresantes, ya que sienten que tienen el poder de influir en su situación.
  2. Locus de Control Externo:
    • Definición: Las personas con un locus de control externo creen que su vida está controlada principalmente por fuerzas externas, como el destino, la suerte, o las acciones de otras personas. Piensan que tienen poco o ningún control sobre los eventos que les ocurren.
    • Comportamientos y Actitudes Asociados:
      • Suelen sentirse menos responsables de los resultados de sus acciones.
      • Pueden experimentar sentimientos de impotencia o resignación, especialmente en situaciones desafiantes o estresantes.
      • Son más propensos a atribuir el éxito o el fracaso a la suerte, el destino o las circunstancias, en lugar de a sus propios esfuerzos.
      • Pueden ser menos proactivos en la búsqueda de soluciones o en la toma de decisiones.

Las estrategias de afrontamiento van cambiando y evolucionando conforme van apareciendo necesidades de la persona para adaptarse a las demandas de su contexto

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